No soy creyente ni ateo.
Soy un pensador que cuestiona al Cielo y al Hombre por igual.

Porque la verdad no pertenece a ninguno…
pero los condena a ambos.

Aquí también se cuestionan las ideas que controlan la mente humana:
banderas, religiones, símbolos e historias que el ser humano creó…
y que terminaron controlándolo a él.