Buscar la comodidad, el reconocimiento y el placer que me ofrecía el mundo me había destruido física, emocional y espiritualmente. Después de intentarlo todo en mis fuerzas y en otras fuerzas sobrenaturales, el peso del dolor, el miedo y la culpa habían terminado por aplastarme. Pero cuando me llegué a creer la mentira de que mis hijos estarían mejor sin mí, Cristo me mostró que en Él había vida y vida en abundancia. Cuando el mundo me invitaba a abrazar mi sombra, Él me dio el privilegio de confesarla y entregarla. De morir a mí misma y ser una nueva criatura en el nombre de Cristo.
Shared 3 weeks ago
27K views
Shared 1 month ago
12K views
Shared 4 months ago
78K views
Shared 5 months ago
70K views
Shared 6 months ago
460K views
Shared 7 months ago
160K views
Shared 7 months ago
18K views
Shared 8 months ago
144K views
Shared 1 year ago
234K views
Shared 2 years ago
8.2K views