Durante toda mi vida nunca me consideré escritor. Las palabras me parecían un mundo lejano, reservado para otros. Sin embargo, en los últimos meses, algo comenzó a suceder: los sueños llegaron como olas, cada noche trayendo imágenes nítidas, personajes que parecían susurrarme secretos, escenarios que ardían con una fuerza imposible de ignorar.
Este libro es mi primer intento de darle forma a esos sueños. No nace de la disciplina de un escritor consagrado, sino del asombro de alguien que se descubre a sí mismo creando por primera vez. Es un testimonio de que la inspiración puede irrumpir en la vida de cualquiera, y que a veces las historias nos eligen a nosotros, no al revés.