Reflexiones con GR

El perro que esperaba en la valla del campo – Dachau, 1945
Un pastor alemán siguió a su dueño judío al cautiverio en Dachau. Aunque los guardias intentaron ahuyentarlo con gritos y culatas de fusil, el perro siempre regresaba. Cada mañana, los prisioneros lo veían sentado en el mismo tramo de alambre de púas, con las orejas alerta y la mirada fija en el campo.
Empezaron a llamarlo der Wächter (el vigilante). Para los hombres hambrientos, ver al fiel animal traía un doloroso recuerdo, un recordatorio de que la lealtad aún existía en un mundo construido sobre la traición.
Pasaron los meses. El perro adelgazó, pero nunca se fue.
Cuando los soldados estadounidenses finalmente liberaron Dachau en abril de 1945, el perro seguía allí, esperando. Los supervivientes lloraban al verlo menear la cola frenéticamente en las puertas. Un soldado escribió más tarde: «Fue la primera vez que vimos alegría en ese lugar de dolor».
Journey Through Life
Magdalena Reyna

3 days ago | [YT] | 24