Identidad Luterana

Bienvenidos a Identidad Luterana

Aquí redescubrimos la fe cristiana desde la profundidad del luteranismo confesional.

📖 Doctrina, historia, apologética, debates y estudios bíblicos.

🎙️ Entrevistas y contenido pensado para la iglesia, la cultura y el creyente de hoy.

Nuestra identidad está en Cristo, y la verdad se encuentra en Su Palabra y en los medios de gracia instituidos por Él.

✝️ Sola Scriptura. Sola Gratia. Sola Fide.

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Los errores de ‪@Cristian_Izquierdo‬, que debería analizar con cuidado:

Estimado: el texto que escribiste que se pretende presentar como una defensa “ontológica” de la cristología clásica incurre, paradójicamente, en errores cristológicos elementales, producto de una confusión conceptual grave entre persona, naturaleza, generación eterna y encarnación histórica. Este tipo de errores no son menores ni meramente terminológicos: afectan directamente el corazón de la fe cristiana.

Y esto obliga a decirlo con claridad desde el inicio:

por estas razones no cualquiera debería tomar un micrófono y enseñar teología. La teología cristiana —y en particular la cristología— no admite improvisación retórica, ni simplificaciones pseudo-académicas, ni el uso ornamental de términos filosóficos cuyo significado real se desconoce.

La confusión fundamental: naturaleza vs. persona que cometes es terriblemente peligrosa:

La afirmación reiterada de que “María concibe la humanidad pero no a la persona divina” revela una fractura conceptual inaceptable desde la cristología cristiana.

La Iglesia —y el luteranismo confesional con ella— no enseña que María sea madre de una naturaleza, sino madre de la Persona del Hijo según la carne. Negar esto, aun bajo el pretexto de “defender la eternidad divina”, constituye una recaída funcional en el nestorianismo, es decir, en la separación indebida entre la persona del Logos y la humanidad asumida.

Por ejemplo, la Fórmula de Concordia, Declaración Sólida, artículo VIII, es inequívoca:

“No confesamos dos personas en Cristo, sino una sola persona indivisa, en la cual las dos naturalezas están unidas de tal manera que no se dividen ni se separan.”

Hablar, entonces, de una “humanidad concebida” sin afirmar con igual claridad que el sujeto personal de esa concepción es el Hijo eterno, no es precisión teológica: es disolución cristológica.

Por otra parte, estás cometiendo un error ontológico: “Dios engendra la eternidad”. Te explico porqué. El problema radica en la expresión “Dios engendra la eternidad” no solo es teológicamente impropia, sino ontológicamente incoherente. La eternidad no es una hipóstasis ni un sujeto; es un atributo del ser divino. El Padre no engendra la eternidad, sino al Hijo, eternamente y sin principio.

Este tipo de formulaciones evidencian un uso superficial del lenguaje metafísico, donde términos como “ontología”, “eternidad” o “ser” se emplean sin el rigor conceptual mínimo exigido por la teología dogmática clásica.

Por ahí el punto más grave: la negación de la asunción plena de nuestra naturaleza

Vos afirmas —explícita o implícitamente— que Cristo no asumió la misma naturaleza humana que María, o que no compartió nuestra condición caída, aunque sin pecado. Esta afirmación es doctrinalmente insostenible.

Por ejemplo, la teología luterana confesional enseña con absoluta claridad que:

Cristo asumió nuestra misma naturaleza humana real,

procedente verdaderamente de María,

idéntica en sustancia a la nuestra,

aunque sin pecado personal.

La Fórmula de Concordia, SD VIII, declara:

“El Hijo de Dios asumió la naturaleza humana en su totalidad, tal como la tenemos nosotros, excepto el pecado.”

Negar esto conduce inevitablemente a una cristología irreal, donde Cristo deja de ser verdadero consanguíneo nuestro, y por tanto deja de ser nuestro Redentor efectivo. Aquello que no es asumido, no es redimido.

Por otra parte caemos en la misma discusión de siempre: María y el título Theotokos... precisión, no devoción, ¿Se entiende?

Te explico desde la teología luterana confesional. El título Theotokos no es una concesión devocional ni una exaltación mariana, sino una afirmación cristológica estricta.

María no es:

fuente de la divinidad,

origen del ser eterno del Hijo,

ni parte constitutiva de la Trinidad.

Pero sí es —necesariamente— Madre de Dios, porque el que nace de ella es Dios encarnado.

Negar esto no protege la divinidad de Cristo; la fragmenta.

Se que tú intención es pretender exhibir solidez teológica, pero revela una mezcla peligrosa de intuiciones correctas con errores estructurales, agravados por un uso impreciso del lenguaje filosófico y dogmático.

La teología cristiana no se construye con slogans ni con reacciones polémicas, sino con distinciones finas, fidelidad confesional y rigor conceptual.

Por eso insistimos desde este espacio:

no cualquiera debería enseñar teología, y mucho menos cristología.

Porque cuando se yerra aquí, no se yerra en un detalle, sino en el centro mismo del Evangelio: quién es Cristo y qué significa que Dios se haya hecho verdaderamente hombre por nosotros y para nuestra salvación.

2 months ago | [YT] | 49

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Todos los protestantes NO creemos lo mismo - la mentira más grande del mundo evangélico

En las discusiones apologéticas contra el catolicismo romano es frecuente escuchar, desde sectores del mundo evangélico, una afirmación repetida casi como un eslogan: «todos creemos lo mismo». Dicha unidad supuestamente se expresaría en las llamadas cinco solas: sola Escritura, sola fe, sola gracia, solo Cristo y solo a Dios la gloria.

Sin embargo, dicha afirmación no resiste ningún tipo de análisis serio. No solo no existe una comprensión unívoca de estas expresiones, sino que, en muchos casos, las diferencias doctrinales entre las distintas corrientes protestantes son profundas, contradictorias e irreconciliables. Esta supuesta unidad no resiste tampoco un examen bíblico ni histórico. Más aún, la insistencia en presentar al protestantismo como un bloque doctrinal homogéneo constituye una de las mayores falacias del mundo evangélico contemporáneo.

1. ¿Un mismo credo? - La negación de los credos ecuménicos

La primera grieta en la afirmación de un "mismo credo" aparece al examinar la relación del protestantismo moderno con los credos ecuménicos de la Iglesia: el Credo Apostólico, el Credo Niceno y el Credo Atanasiano. Aunque muchos grupos dicen aceptarlos formalmente, en la práctica los niegan o reinterpretan. El Credo Niceno, por ejemplo, confiesa explícitamente: «Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados». Esta afirmación no es marginal, sino central en la fe cristiana.

La Sagrada Escritura enseña claramente que el bautismo otorga el perdón de los pecados (Hch 2:38), lava y regenera (Tit 3:5), une a Cristo (Ro 6:3–4) y salva (1 P 3:21). Sin embargo, una gran parte del mundo evangélico reduce el bautismo a un mero símbolo externo o a un testimonio humano de fe, negando precisamente aquello que el Credo confiesa. En este punto, la teología luterana se encuentra más cercana al catolicismo romano que a muchos grupos evangélicos, ya que ambos confiesan un solo bautismo eficaz, conforme a Efesios 4:5: «un Señor, una fe, un bautismo». Desde aquí, la idea de que los protestantes tenemos un "mismo credo" comienza a desmoronarse.

2. "Sola fe" - ¿Fe como don o fe como decisión humana?

La segunda supuesta coincidencia doctrinal es la sola fe. No obstante, no se ponen de acuerdo siquiera en: ¿qué se entiende por fe? Para muchos evangélicos, la fe es concebida como un acto racional, una decisión voluntaria del ser humano que responde a una invitación divina. Desde esta perspectiva, se concluye que los niños no pueden creer y, por lo tanto, no pueden ser sujetos de la fe.

La Escritura, en cambio, enseña que la fe es don de Dios, no una obra humana: «porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios» (Ef 2:8). Si la fe es obra de Dios, entonces Él puede crearla donde y cuando quiere, incluso en los niños (Sal 22:9; Mt 18:6). Acá no estamos ante una diferencia secundaria, sino ante dos definiciones opuestas de la fe misma. Llamar a ambas posturas "sola fe" no es unidad doctrinal, sino confusión teológica.

3. "Solo Cristo" - ¿Que Cristo?

La afirmación de solo Cristo tampoco escapa al problema. En la práctica, cada tradición teológica se crea su propio Cristo a su imagen y semejanza. En ciertos sectores pentecostales, Cristo queda desplazado del centro para dar lugar a una espiritualidad enfocada casi exclusivamente en el Espíritu Santo, las experiencias y los dones. Los calvinistas limitan a Cristo y su obra. Dicen que sus sacrificio solo alcanza a los pocos "escogidos", negando así que haya muerto verdaderamente por toda la humanidad (1 Jn 2:2; 1 Tim 2:4–6).

De este modo, el Cristo confesado termina siendo moldeado por el sistema doctrinal previo. No se trata del Cristo que se revela en la Escritura, sino de un Cristo ajustado a la lógica de cada teología particular. Hablar de "solo Cristo" sin una cristología común es un sinsentido.

4. "Sola gracia" - ¿Gracia universal o gracia limitada?

Algo similar ocurre con la sola gracia. Mientras la Escritura proclama que la gracia de Dios es universal y ofrecida a todos, por los méritos de Cristo (Jn 1:29; 2 Co 5:19), el calvinismo la restringe exclusivamente a los elegidos. Por otro lado, el arminianismo y sus múltiples variantes condicionan la gracia a la decisión o cooperación humana.

Además, la gran mayoría de las corrientes protestantes y evangélicas rechazan los medios de gracia instituidos por Cristo —la Palabra y los Sacramentos—, limitando la acción de la gracia únicamente a la predicación oral o a una experiencia interior. De este modo, no solo redefinen la gracia, sino que pretenden establecer cómo Dios puede y no puede obrar y operar su gracia, contradiciendo así al mismo Cristo y a aquello que Él instituyó.

5. "Sola Escritura": el problema de la autoridad final

Finalmente, la sola Escritura es quizá el punto donde la contradicción se vuelve más evidente. Aunque se proclama que la Escritura es la única autoridad, en la práctica cada pastor, profeta o teólogo protestante se convierte en su propio magisterio. El resultado es una proliferación interminable de doctrinas contradictorias, todas reclamando fundamento bíblico.

Este fenómeno reproduce exactamente aquello que se critica al papado: la colocación de una autoridad interpretativa humana por encima de la Escritura. La diferencia es que, en lugar de un magisterio visible, existen miles de magisterios individuales, algunos con megaIglesias y otros desde un garaje. La Escritura deja de ser la norma común y se transforma en un texto maleable al servicio de la interpretación privada, algo que el apóstol Pedro rechaza (2 P 1:20; 2 P 3:16).

Conclusión

La afirmación de que "todos los protestantes creemos lo mismo" no es solo inexacta, sino teológicamente insostenible. Bajo el uso común de las cinco solas se esconden definiciones radicalmente distintas de la fe, la gracia, Cristo, los sacramentos y la autoridad de la Escritura. La verdadera unidad no se logra mediante consignas simplificadas, sino a través de una confesión doctrinal clara, pública y sometida a la Palabra de Dios. Negar las diferencias no produce unidad; solo produce confusión. Y esa confusión es, quizá, la mentira más grande del mundo evangélico contemporáneo.

5 months ago | [YT] | 52

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✨ ¡Hoy egresé del PDE! ✨

Seminario Concordia – Iglesia Evangélica Luterana Argentina

Hoy es un día de profunda alegría y gratitud. Después de años de estudio, disciplina y acompañamiento pastoral, hoy egresé del Programa de Educación Teológica (PDE) del Seminario Concordia.

Este no es solo un diploma:
Es un recordatorio de la fidelidad de Cristo, que sustenta a su Iglesia a través de la Palabra y los Sacramentos.
Es la confirmación de un llamado a servir, aprender, enseñar y seguir creciendo en la fe que una vez fue dada a los santos.

Agradezco a mis profesores, pastores, hermanos y amigos que me acompañaron en este camino.
Y sobre todo, doy gracias a Dios, que en su gracia me permitió llegar hasta aquí.

“Fiel es el que los llama, el cual también lo hará.”
1 Tesalonicenses 5:24



Que todo lo aprendido sea para edificación del prójimo, para el servicio en la Iglesia y para la gloria del Cordero que reina.

Soli Deo Gloria.
Identidad Luterana 🕊️✝️

5 months ago | [YT] | 55

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📚✨ Nueva lectura en la biblioteca: Lutero: un hombre entre Dios y el diablo – Heiko A. Oberman

Hoy empecé (o retomé) uno de los estudios más importantes sobre Martín Lutero en el siglo XX.
Heiko A. Oberman logra algo que pocos historiadores consiguen: presentar a Lutero tal como él realmente pensaba, inmerso en una lucha espiritual real en una época donde Dios y el diablo no eran metáforas, sino fuerzas vivas en el corazón de la vida cristiana.

Este libro es una joya para quienes queremos comprender al reformador sin mitos ni caricaturas, fuera tanto del romanticismo como de la propaganda. Es historia seria, profunda y, sobre todo, honesta.

📌 Si alguna vez te preguntaste quién fue realmente Martín Lutero —no el de los memes, no el de los prejuicios, sino el hombre de carne, fe y lucha— este libro es un excelente punto de partida.

Seguimos leyendo, estudiando y profundizando en la fe confesional.
🔎✝️ #IdentidadLuterana #MartínLutero #Reforma #TeologíaLuterana #LecturasRecomendadas

5 months ago | [YT] | 18

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OPINION SOBRE LA OBRA “LUTERO, de MARIO DAL BELLO”

Tras analizar de manera lo más realista posible “Lutero: El hombre de la revolución” de Mario Dal Bello, he decidido hacer una valoración del mismo, basándose en mi experiencia con otras obras (incluso católicas). En primera instancia, hay que reconocer que el subtítulo del libro es bastante prometedor y marketinero. Normalmente para mí tanto eso, como las fuentes bibliográficas son las que me arrojan un alerta. Entonces, creo que lo primero que viene en mente es el sensacionalismo que el subtítulo “Misterios desvelados del Archivo Secreto del Vaticano”, nos puede conferir. Pero realmente vuelvo a repetir: es marketinero. No presenta revelaciones históricas importantes y no usa material inédito. En este sentido "Promete más de lo que entrega.”
Por otra parte, podríamos hablar de algo característico de algunos libros que dedican la temática histórica es mencionar las ideas del que pretenden retratar en palabras: Ignora casi por completo la teología de Lutero. La crítica que podría mencionar:
•Habla más del psicologismo que de la teología.
•No explica la lógica interna de las 95 tesis ni sus escritos centrales.
•No atiende al contexto exegético ni doctrinal.
En vez de estudiar la “teología de la cruz”, la “justificación”, la “cautividad babilónica” o la “teología de dos reinos”, Dal Bello ofrece una biografía más moralizante que teológica.
Por otra parte podríamos concluir que esta obra, aun siendo de naturaleza divulgativa, cumple en gran medida con los criterios historiográficos y literarios contemporáneos. Narrativamente, está bien estructurada y logra construir un retrato vívido y complejo de Martín Lutero, guiando al lector por los principales hitos de su vida con coherencia y agilidad. En términos de rigor histórico, el libro demuestra una sólida base documental y respeto por la exactitud cronológica y contextual, integrando las visiones de la historiografía moderna sin incurrir en simplificaciones engañosas. Literariamente, la prosa de Dal Bello es clara y elegante, capaz de exponer hechos y a la vez mantener el interés mediante recursos retóricos moderados, algo que refleja un dominio de la escritura acorde con estándares de calidad.
El enfoque ideológico, por su parte, se alinea con una postura ecuánime y abierta: la obra trasluce un espíritu de reconciliación y una intención crítica de corregir sesgos heredados, lo cual la sitúa en sintonía con la sensibilidad historiográfica actual, que valora la pluralidad de miradas y la honestidad intelectual. Este sesgo positivo hacia la reconciliación, manejado con sutileza, enriquece la lectura y aporta una dimensión ética sin comprometer la objetividad histórica fundamental.
Si bien la obra no pretende revolucionar los estudios académicos sobre Lutero con nuevas teorías o hallazgos inéditos, aporta valor como síntesis fiable y bien escrita. En el marco académico vigente, puede ser utilizada como introducción seria al tema o como ejemplo de aproximación moderna a una figura histórica controvertida. Su contribución más notable es acercar la figura de Lutero al público hispanohablante con rigor y empatía, actualizando la comprensión de la Reforma desde una perspectiva equilibrada.
En definitiva, Lutero: “El hombre de la revolución” de Mario Dal Bello se erige como un texto de calidad que conjuga el relato histórico fidedigno con la claridad divulgativa y la reflexión crítica. Cumple con los estándares de la buena historiografía —en cuanto a verdad, contexto y análisis justo— y también con los de la crítica literaria —en cuanto a estilo, coherencia y efectividad narrativa—. Aunque su naturaleza sintética le impide profundizar en todos los matices que la academia especializada podría abordar, la obra logra su cometido principal: ofrecer una visión rigurosa y a la vez accesible de Martín Lutero, evaluada con los ojos del siglo XXI. En ese logro reside su mérito, haciendo de este libro una aportación respetable al discurso historiográfico contemporáneo sobre la Reforma y sus protagonistas.

6 months ago | [YT] | 30

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“Lutero asevera que el estudio de la teología tiene que ver con el don de la vida eterna. Ningún maestro humano puede enseñarnos sobre esto, porque ningún maestro humano nos puede dar vida eterna. Tampoco podemos obtener la vida eterna por nuestros propios medios, usando la razón para reflexionar sobre nuestra experiencia de Dios o incluso para interpretar las Escrituras a la luz de nuestra experiencia personal. De
hecho, si intentamos ganar la vida eterna con Dios por medio de la especulación racional y el desarrollo espiritual de uno mismo, cometeremos suicidio espiritual. Quienes usan su razón e intelecto para construir una escalera a fin de ascender al cielo se zambullirán a sí mismos y a otros en el infierno tal como sucedió con Lucifer.
No necesitamos escalar nosotros hasta el cielo. El Dios Trino descendió a la tierra por nosotros. Dios se hizo encarnado por nosotros; externamente accesible a nuestros sentidos; corporizado para nosotros, criaturas corporizadas, en el ministerio de la Palabra.
Nosotros tenemos acceso a él a través de su Palabra. Las Sagradas Escrituras no sólo nos enseñan sobre la vida eterna; ellos de hecho nos dan la vida eterna cuando nos enseñan.
También tenemos "al verdadero maestro de las Escrituras", el Espíritu Santo, que usa las Escrituras para enseñarnos las cosas de Dios. Así, Lutero exhorta al estudiante de teología a abandonar el intento de fabricar un sistema de teología basado en la razón y experiencia humana. En cambio, él debería aprender teología orando por el don del Espíritu Santo como su instructor. Dice [Lutero]: "arrodíllate en tu cuarto y ora a Dios con verdadera humildad y seriedad para que, por medio de su querido Hijo, él te dé su Espíritu Santo a
fin de iluminarte, guiarte y darte entendimiento."
Dos cosas son notables en esta porción de su recomendación: la dinámica Trinitaria de esta oración por el Espíritu Santo y el repetido pedido por la entrega del Espíritu Santo.
Como mendigos que nos arrodillamos delante de nuestro gran benefactor, somos atraídos hacia el Dios Trinitario y [somos] participados en su obra aquí en la tierra.
Sería muy fácil aplicar equivocadamente estas palabras de Lutero, como algunos Pietistas y carismáticos lo hacen, abogando por un método espiritual de exégesis. Lutero, empero, no está rechazando aquí la lectura cuidadosa, el análisis gramatical y la exégesis literaria de las Escrituras, a favor de confiar en la directa guía mental por parte del EspírituSanto. Él no plantea aquí que por medio de la oración y la inspiración del Espíritu Santo ellector recibe una iluminación especial al texto de las Escrituras para obtener su significadoverdadero. Más bien, Lutero presupone que Dios el Padre otorga su Espíritu vivificador eiluminador por medio de su Palabra. De modo que el estudiante de teología ora para[obtener] la iluminación, guía y comprensión que sólo el Espíritu Santo puede dar a travésde las Escrituras. Él ora para que el Espíritu Santo use las Escrituras para interpretarlo a ély a su experiencia, a fin de que pueda verse a sí mismo y a otros como Dios lo hace. Deesta forma él confía en la Palabra de Dios como medio de gracia, canal del Espíritu Santo.”

Oratio, Meditatio, Tentatio:
¿Qué hace a un teólogo?
John W. Kleinig

6 months ago | [YT] | 15

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— Cree, por lo tanto, que en virtud de la fe todos tus pecados serán perdonados. En efecto, leíste en el Evangelio que el Señor dice: “Tu fe te ha salvado” (Mt 9,22; Mc 10,52; Lc 17,19).

Ambrosio de Milán, livro, Patrística volume 5, p. 14.

6 months ago | [YT] | 23

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💥Mi confesión sobre el mes de la Reforma y los “que festejan el gol del equipo contrario”💥

Odio el mes de la Reforma.
No por Lutero, ni por la confesión luterana, sino por el circo que arman muchos evangélicos y reformados. El 31 de octubre se sacan fotos con Lutero, ponen frases de la Reforma, hashtags de “Sola Scriptura” y hasta se disfrazan de “defensores del evangelio”… pero el resto del año desprecian todo lo que Lutero defendió.

Los mismos que en julio se burlan de la Presencia Real en la Cena del Señor.
Los mismos que en septiembre llaman “herejía” a la regeneración bautismal.
Los mismos que critican la liturgia, las fiestas cristianas históricas y la tradición confesional… ¡son los que en octubre se sienten “hijos de la Reforma” y hablan de “volver a las raíces”!

Y lo más irónico: ni siquiera creen lo mismo que nosotros sobre Sola Scriptura, Sola Fide y Sola Gratia.
Para ellos, Sola Scriptura es “yo y mi interpretación privada”.
Para ellos, Sola Fide es un eslogan vacío sin los sacramentos.
Para ellos, Sola Gratia es un permiso para convertir la gracia en algo barato.

Además, hay algo que casi nadie dice: la Reforma no fue para fundar una iglesia distinta. Lutero no quiso crear “otra iglesia” sino una Iglesia más católica, más fiel a la fe apostólica y patrística.
Cuando muchos hoy se burlan o atacan al catolicismo pensando que así honran a Lutero, deberían recordar que los luteranos confesionales creemos y enseñamos las mismas doctrinas fundamentales que la Iglesia cristiana de todos los tiempos: la presencia real de Cristo en la Cena, la regeneración bautismal, el Credo, la liturgia histórica, las fiestas cristianas, etc.

No, amigos. La Reforma no fue un club de “no católicos”. No fue una patente para inventar doctrinas nuevas ni para hacer lo que uno quiere con la fe. Lutero no luchó para que en octubre hagas reels y en noviembre sigas predicando teología Z.

Así que sí: me molesta este mes cuando lo usan de postal. La Reforma es seria. La Reforma es doctrina, confesión, sacramentos y liturgia. La Reforma no es un souvenir para el 31 de octubre.

🛑 Si vas a citar a Lutero en octubre, viví lo que Lutero confesó en noviembre, diciembre y todo el año.

7 months ago | [YT] | 42

Identidad Luterana

El canal ‪@soyluterano‬ nos invitó a una entrevista para presentar el libro que se va a lanzar en unos días: https://youtu.be/mMS-DEyxe_8

10 months ago | [YT] | 6

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Hoy la Iglesia conmemora a San Marcos, Evangelista, el autor del segundo Evangelio. Los Padres de la Iglesia primitiva dijeron que él compuso el Evangelio después de que los cristianos en Roma le pidieran que registrara la predicación de Pedro. Marcos también era conocido como Juan Marcos y era oriundo de Jerusalén. La casa de su madre, María, fue el centro de la Iglesia en Jerusalén (Hechos 12:12). Acompañó a Pablo y a Bernabé durante parte de su primer viaje misionero, pero en un momento los dejó. Bernabé quiso llevarlo consigo en el segundo viaje, pero Pablo se opuso. Por esta razón, Bernabé tomó a Marcos y se fue a Chipre, mientras que Pablo y Silas tomaron otro rumbo. Más tarde, Marcos y Pablo se reconciliaron y volvieron a trabajar juntos. Marcos también colaboró con Pedro en Roma. La tradición sostiene que ayudó a establecer la Iglesia en Alejandría, se convirtió en su primer obispo y luego fue martirizado.

Oremos:
“Dios todopoderoso, Tú has enriquecido a Tu Iglesia con la proclamación del Evangelio a través del evangelista Marcos. Concédenos que podamos creer firmemente en estas buenas nuevas y caminar cada día conforme a Tu Palabra; por Jesucristo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, ahora y por siempre.” Amén.

Descripción adaptada y oración citada de Treasury of Daily Prayer, p. 1291.

1 year ago | [YT] | 25