Filosofía de película



Filosofía de película

El problema de los finales sin huevos.

Hay veces en que una película simplemente es mala. Y tiene un mal final porque, ¿por qué el final iba a ser mejor que el resto? Otras veces el final es malo porque el autor se puso demasiado ¨creativo¨: como podemos ver un ejemplo reciente en “La sustancia”; o porque el final sale de la nada: una historia que no tiene un solo elemento de ciencia ficción, de repente tiene un final de ciencia ficción: “Serenity” (2019) se ha vuelto el ejemplo proverbial de este defecto; o porque el público siente que, para que el final sea sorprendente, el autor hizo trampas: como en “Now you see me”.

A veces el final revela demasiado y quizás hubiera sido mejor dejar algunos cabos sueltos; otras veces, en cambio, el público odió un final abierto. “10 Cloverfield Lane” y “ Broadcast Sygnal Intrusion” (la película más infravalorada de, como mínimo, esta década. Dicho sea de paso) son ejemplos de ambas cosas. Esto me parece que es cuestión de gustos y no algo objetivamente malo.

Pero hay una clase completamente aparte de historias con malos finales: dónde el autor pensó un final apropiado para la historia, de hecho lo escribió, pero no tuvo huevos para terminarla realmente así.

Esto lo sabemos a veces porque un film cambia el final del libro en que está basado. Otras veces, porque se filtró un borrador previo del guion o un actor habló más de la cuenta en una entrevista. Otras, porque de hecho llegaron a filmar el final correcto: y está en el DVD como ¨final alternativo¨. Y otras, por último, tienen el final correcto, pero este es invalidado como un sueño, una especulación, algo que parece que va a ocurrir pero no ocurre.

En “La guerra de los mundos”, el protagonista se cruza en el camino con un refugiado random, quien le explica el rumbo que cree que van a tomar los acontecimientos en los próximos siglos, en una Tierra controlada por los marcianos. Se despide de ese personaje, que no existe para otra cosa que para darle la lata con ese relato, y entonces llega a una ciudad en ruinas y descubre que los marcianos tomaron una sopa de murciélago, se agarraron un virus y palmaron todos.

Ese final apesta por varios motivos. Pero el principal es que es un final sin huevos. Y es asombroso que, en una novela sin copyright con docenas de adaptaciones a la pantalla, hayamos tenido antes una versión con Ice Cube diciéndole: ¨Move, bitch; get out the way¨ a un marciano, antes que una con el que claramente era el final correcto.


¿De qué tiene miedo quien cambia un final por otro que sabe inferior?

Principalmente, de no tener un final feliz.

Porque, si una historia tiene un final feliz, el público le perdona casi cualquier cosa. Pero, si la historia termina mal, ese final tiene que estar muy bien justificado.

El guion de “El planeta de los simios” fue escrito por Rod Serling para ser un episodio de La Dimensión Desconocida, pero el guion nunca se filmó. El escritor Michael Wilson fue contratado para convertirlo en un largometraje. Entre los cambios que le pidió el estudio, uno fue escribir un nuevo final. Tras varios intentos y discusiones, Wilson finalmente amenazó con renunciar si el final de Serling no iba a la versión definitiva. El estudio podía prescindir de un guionista, pero Charton Heaston amenazó con renunciar si despedían a Wilson, así que el final quedó.

El director de “La conquista del planeta de los simios”, en cambio, con la quinta parte del presupuesto y sin estrellas de cine que lo respaldasen, tuvo que meter un final feliz mierdoso que le exigió el estudio. El film fue olvidado por décadas como un ¨cash grab¨ con que un estudio siguió intentando ordeñar una vaca muerta hacía rato. Hasta que salió una edición especial de las cinco películas de la saga en DVD: que incluía el verdadero final de la cuarta como un extra. Y hoy hay varios que la consideran la mejor de la franquicia. – Una pequeña anécdota personal: yo la vi en el ciclo de cine B ¨Sábados de Super-Acción¨, con el verdadero final, y me pareció la mejor de las cinco. Muchos años después me enteré de que, la versión que yo había visto en la televisión argentina, era oficialmente un ¨final alternativo¨. Mi eterno agradecimiento a quien haya hecho la edición antes de proyectarla. –

Otro final odiado por el estudio fue el de “Seven”. El estudio presionó a David Fincher para hacer cambios y, nuevamente, fue la estrella, Brad Pitt en este caso, quien amenazó con renunciar si no lo dejaban a Fincher filmar la película como él quería.

Esto no es solo un problema de grandes producciones ni de autores de best-sellers.
A veces un aficionado, que lo tiene todo por ganar y nada que perder, se pone en modo-Netflix para escribir el final de su historia por falta de auto-estima. Se ve a sí mismo como alguien que juga a escribir, no como alguien que escribe de verdad. Cree que va a hacer el ridículo si intenta tener un final serio. Y entonces lo arruina con un chiste, al mejor estilo Marvel, o le mete el final más genérico posible: asegurándose al menos la mediocridad.

Si, después de 80.000 palabras de un drama sobre la Guerra Civil Española, al protagonista lo secuestran extraterrestres y le meten una zonda por el culo: porque querías tener un final original. Eso es una idea terrible.

Ahora; si desde que escribiste la primera línea, tenías previsto que la novela iba a terminar con el héroe siendo secuestrado por extraterrestres que le meten una zonda por el culo: ASÍ ES COMO DEBE TERMINAR TU NOVELA. Cualquier otro final es sólo una cobardía.

2 days ago | [YT] | 199

Filosofía de película

Hola:
Sólo para avisarles que mañana empezamos el directo media hora antes de lo usual, 11:30 hora de Argentina, para acomodarnos a los horarios de nuestro invitado.
¡Nos vemos!

3 days ago | [YT] | 227

Filosofía de película

Análisis lógico de la propaganda #1: El sofisma. ¨Petróleo a cambio de libertad¨.

Le pongo nombre y número a esta sección, porque sospecho que voy a volver a escribir sobre este tópico.

El principal sofisma de la propaganda americana, en su guerra contra Venezuela, puede ser resumido más o menos así:

Postulado 1: EEUU les ofrece a los venezolanos quedarse con su petróleo, pero a cambio darles libertad.

Postulado 2: Los venezolanos deberían aceptar esa oferta porque, de hecho, ellos no son dueños de su petróleo hace décadas, por lo que en realidad estarían comprando su libertad a cambio de nada.



Veamos esto.

Regla práctica: cuando uno analiza un sofisma intencional, creado artificialmente por gente que entiende de lógica con el propósito de engañar y confundir, lo primero que debe buscar son PALABRAS AMBIGUAS. En el 90% de los casos, el truco de magia del ilusionista verbal está ahí.

Y este es el caso acá: el gentilicio ¨venezolano¨ no significa lo mismo en el postulado 1 y en el postulado 2. En el postulado 1 se usa en su sentido propio convencional, designando a todo ciudadano de Venezuela, incluyendo su dirigencia política. Mientras que, en el postulado 2, se separa a la dirigencia política como una categoría aparte y ¨venezolanos¨ significa solo el resto de la población.

Esta ambigüedad es imprescindible para poder responder a la vez ¨si¨ y ¨no¨ a la pregunta: ¿Los venezolanos son dueños de su petróleo? En el postulado 1 se presupone de modo tácito un ¨sí¨ a esa pregunta previa; pero en el postulado 2 se afirma de modo explícito que no.



Eliminemos la ambigüedad y veamos qué pasa:

Digamos que hay tres entidades en conflicto: (A) EEUU, (B) el gobierno venezolano y (C) el pueblo venezolano.

B es dueño de unos yacimientos de petróleo y A los quiere. Entonces A le ofrece a C: ¨Me quedó con tu petróleo, pero a cambio vas a ser libre¨.
¿Cómo podría C aceptar ese acuerdo, si el petróleo que quiere A lo tiene B?
La ambigüedad era imprescindible para disimular este absurdo.




Hasta acá, lo estrictamente lógico.

Digamos algo sobre la realidad concreta:

El petróleo de Venezuela pertenece legítimamente al pueblo venezolano: el conflicto entre los invasores y la dictadura es una guerra entre ladrones. Esa guerra puede terminar de dos modos:

1 Con un acuerdo entre los ladrones y un reparto del botín. Y, en ese caso, los invasores van a estar muy interesados en que la dictadura siga controlando el petróleo.

2 Con la caída de la dictadura y la ocupación por parte de los invasores. Y, en este caso, los invasores van a estar muy interesados en poder seguir controlando el petróleo.

Si hay algo en lo que SIN DUDAS están de acuerdo las dos bandas de ladrones, es en que no quieren por nada del mundo que el petróleo regrese a sus dueños legítimos.
Y entonces, ¿Por qué los invasores iban a desear que esos dueños legítimos fuesen libres; si el primer uso que van a hacer de su libertad sería armarse y organizarse para intentar recuperar lo que les pertenece por derecho?

5 days ago | [YT] | 236

Filosofía de película

Uno de estos dos postulados es necesariamente verdadero:

1. Este es Nicolás Maduro bailando la Macarena con Tom en el fondo de mi casa.

2. Una imagen, en 2026, no vale NADA como prueba de algo.

Elijan el que prefieran.

1 week ago | [YT] | 312

Filosofía de película

El problema de la ficción como ¨terapia pública¨.

Tengo en borrador una novela con el título provisorio de ¨El valle¨. En ella, un escritor cuya primera novela fue un best-seller en los 90´s, pero nunca volvió a tener siquiera un éxito modesto, es invitado al inicio de un apocalipsis zombi a un refugio secreto por una pintora/bruja/asesora de líderes políticos (llamémosla: ¨100% No-Marina Abramovic Legalmente Pura Coincidencia¨). El complejo es un conjunto de edificios construidos a las apuradas en un valle de la cordillera de los Andes, aprovechando un hotel cinco estrellas abandonado. Allí se instalan 150 invitados, 50 sirvientes, 100 esclavos sexuales adolescentes de ambos sexos llevados engañados, 200 mercenarios y las familias de estos. La comunidad tiene unas mil personas, comida para más de un año, lujos, confort, el lugar es un paraíso natural y hasta tienen una red de computadoras propia. Los huéspedes van perdiendo gradualmente el contacto con la realidad allí, a medida que van cayendo en la cuenta de que el mundo exterior ha sido totalmente destruido y no tienen a dónde volver. El escritor inicia una amistad/relación amorosa con otra huésped, que tiene la mitad de su edad y es perfectamente consciente de que esa relación nunca funcionaría en un entorno normal. En el quinto acto, él descubre que ella fue traída allí como una esclava sexual, pero en la confusión de la evacuación, los mercenarios la confundieron con una invitada y, a una invitada, la mandaron con las esclavas. Una horda imposible de contener se dirige al valle, por lo que los mercenarios toman a sus familias y huyen. Los huéspedes, abandonados, están tan desconectados de la realidad, que no advierten la gravedad de la situación hasta que llegan los zombis. La impostora sobrevive refugiándose junto con la chica cuyo lugar tomó. Al final, las dos se reconcilian y deciden permanecer juntas mientras toman todo lo que puedan cargar y parten a lo desconocido.

Si toman ¨Underground¨, de Kusturica, ¨Justine¨, ¨La máscara de la muerte roja¨, ¨Príncipe y mendigo¨ y ¨El amanecer de los muertos¨; y lo ponen todo en una licuadora, saldría algo así.

Es cínica, es grotesca, es obscena y, sobre todo, es pesimista sin ningún matiz. Sin ningún ¨pero¨ que suavice ni un poquito su misantropía.

Quizás se pregunten: ¿Por qué les cuento el argumento de una novela que no está terminada? Y, sobre todo, ¿Por qué les cuento el giro de guion, haciendo tremendo auto-spoiler?

Respuesta: porque nunca pienso publicarla.

Cuando empecé a tomar los primeros apuntes noté que era extremadamente catártico; pero también advertía que estaba escribiendo algo impublicable. Y, si trataba de civilizarme y escribir la versión Disney de un cuento del Marqués de Sade (¿¨Rapunzel¨, quizás?), perdía toda la gracia. Finalmente entendí que tenía que elegir: o escribía algo saludablemente catártico: el equivalente literario de esos japoneses que se encierran en un cuarto acolchado y a prueba de ruidos a gritar palabrotas y romper cosas con un bate; o escribía algo publicable. Pero no podía tener las dos cosas.



Lo que me llevó a pensar en uno de los defectos más propios del cine y la literatura de nuestra época: el ¨estilo terapéutico¨.

Creo que, lo único en lo que se han puesto de acuerdo todas las escuelas de psicología en toda la Historia, es en que la terapia tiene que ser privada.
Imagínense que los invitan a dar un discurso en Alcohólicos Anónimos, pero sabiendo que va a ser publicado con su nombre y apellido.
Todo el punto de la terapia es hablar sin consecuencias y, por lo tanto, sin máscaras, sin corrección política, sin pudor, sin presiones sociales, sin temor a ofender a nadie. Y, para eso, es imprescindible que sea privada.

Una socióloga decía que, en nuestra época, “El poder se disfraza como resistencia, los tiranos como rebeldes, las invasiones se llaman ´liberación´ y las políticas de segregación se llaman políticas de inclusión¨. Añado yo un quinto elemento a esa lista: las máscaras sociales se disfrazan como terapia.

Porque, por supuesto, si la terapia es publica, uno no puede sufrir de un mal que oficialmente no existe o, si existe, no es una enfermedad. Hay de hecho males prestigiosos: por eso toda persona de bien hoy debe ser autista para triunfar en la sociedad. Su mal solo puede tener las causas políticamente correctas aprobadas. Y, si se va a señalar a un culpable, tiene que ser de algún grupo demográfico al que esté bien visto insultar y acusar en público.

Y todo esto, por supuesto, debe decirse con un tono muy emocional: de estar sacándose un peso de encima, de estar ¨cansado de fingir por el-qué-dirán de una sociedad represiva¨.

Es una especie de hipocresía al cuadrado.

El ¨discurso terapéutico¨ o ¨estilo terapéutico¨ en la ficción puede resumirse en dos ideas:

1 No existen el bien ni el mal. Sólo hay ¨traumas¨.

2 El melodrama es la cura para los ¨traumas¨.

El concepto de trauma fue acuñado por la escuela psicoanalítica: se refiere a una experiencia que, por lo inesperada, no puede ser procesada de modo adecuado y, por su importancia, no puede ser ignorada. Por lo que la mente la aísla y dedica una gran cantidad de tiempo y energía a procesarla. Este proceso le recordó a Freud a la inflamación que se forma ante un golpe. ¨Trauma¨ significa ¨golpe¨.

Pero, en el ¨estilo terapéutico¨, trauma y problema mental se han convertido en sinónimos. Y quiero destacar el trasfondo ideológico de esto:

A El problema siempre es la persona: nunca su situación. La solución, por lo tanto, siempre es un cambio INTERNO. Nunca hay algo mal en el lugar dónde está viviendo.

B Nada es ESENCIALMENTE malo. El problema no es que seas un asesino serial: el problema es que vivís en una sociedad represiva asesinoserialfóbica que no acepta tu asesinoserialidad.

C El ¨trauma¨ del discurso terapéutico siempre es PASASO. Tus problemas mentales internos actuales tienen un origen externo, sí, pero un origen externo en ALGO QUE YA NO EXISTE. Tu problema, por lo tanto, es que, aunque vivís ahora en un entorno PERFECTO E INCUESTIONABLE, ¨arrastrás¨ el trauma de la época en que todavía existían cosas malas en el mundo.

La ¨cura¨, por lo tanto, es una mezcla de lloriqueos y abrazos, combinados con el lema distópico: ¨Todos somos felices ahora¨.


El estilo terapéutico es a la vez pésima literatura y pésima terapia.

Pésima literatura porque el escritor necesita poner distancia entre su vida y su obra. Si en un cuento elegí el fetichismo de los uniformes escolares para hablar de la perversión, por ejemplo, es porque no debe haber nada en el universo que me erotice MENOS que un uniforme.

Y es pésima terapia porque ¿Quién va a escribir un libro titulado: ¨Tengo una amante¨, sabiendo que lo va a leer su esposa?

Creo honestamente en la utilidad terapéutica de escribir. Pero eso no quiere decir que sea buena idea incluir una parodia de sesión de A.A. en tu obra.

1 week ago (edited) | [YT] | 157

Filosofía de película

Primeras impresiones de el ataque norteamericano a Venezuela.

Primero que todo, hablemos en castellano: Estados Unidos no está ¨atacando a Maduro¨, como les ordenaron decir a los medios y marionetas como Milei: está atacando a Venezuela.

¿Cuál es el objetivo real de ese ataque? Porque, para entender QUE está haciendo alguien, primero necesitamos entender PARA QUE lo está haciendo.

El petróleo es la respuesta más obvia, pero en mi opinión, no la única.
Venezuela es el primer exportador mundial de crudo: poner allí un gobierno títere de Washington, no solo les daría un control directo de ese recurso, sino que debilitaría de modo visible a la OPEC; lo cual, con el debilitamiento de sus alianzas con Arabia, EAU y sobre todo Qatar, es un asunto importante. Un nuevo bloqueo, al estilo de los 1970´s, hoy no es algo inimaginable.

Sin embargo; si ese fuese el único asunto, organizar y financiar un golpe de estado interno, reemplazar un dictador por otro y llamarlo ¨democracia¨, hubiese sido la opción más sensata. Esto tiene todo el aspecto de ser algo más grande.

Hay otros dos elementos que, al menos sumándolos, tienen la misma importancia que el petróleo: la droga y la presencia territorial en Sudamérica.

La CIA (el mayor cartel de la droga del mundo y el principal componente del ¨estado profundo¨) quiere controlar la producción y distribución de la droga venezolana.
Ordenar la captura de Maduro como líder del Cartel de los Soles, no como presidente de Venezuela, fue claramente una ficción diplomática: pero eso no quiere decir que eliminar el Cartel de los Soles, fuertemente vinculado a la distribución del fentanilo producido por el PCC (el segundo cartel de la droga más grande del mundo), no sea un objetivo real. Para esto, una presencia permanente en territorio venezolano es imprescindible. Lo que nos lleva al tercer asunto:

Estados Unidos quiere tener sus propias Guayanas en Sudamérica. Su alianza con la UE está casi tan deteriorada como sus alianzas en el mundo árabe, con las únicas probables excepciones del RU y Polonia. Una eventual guerra Escandinavo-Americana rompería esa alianza casi por completo. La presencia de la OTAN en suelo sudamericano, aunque no sea una presencia americana puntual, puede ya no ser suficiente.

En lo estrictamente militar:
1. La pobreza y falta de legitimidad del régimen marxista se tradujo en una defensa pobre y exclusivamente a nivel local. No hay ninguna noticia que hable de movilizaciones importantes de tropas venezolanas. La tranquilidad con que sobrevuelan los helicópteros americanos sobre Caracas hablan de una indefensión casi total.
En los videos captados con celulares, la gente comenta oír disparos de ametralladoras. Esto tiene dos explicaciones:
A. O bien es artillería anti-aérea, fácil de confundir con ametralladoras por un oído no entrenado.
B. O bien, en efecto, es infantería ligera tirándole a los helicópteros con ametralladoras. Lo cual sería bastante patético, pero no inimaginable en el ejército de un tirano que festeja Navidad en septiembre.

2. La aparente captura de Maduro (no confirmada al momento de escribir esto) y el aparente asesinato de otros líderes de alto rango (igualmente no confirmados), junto con la evidente traición de varios oficiales de alto rango del régimen, muestran una intención de crear confusión y rupturas en las líneas de mando venezolanas, con la intención de impedir que respondan a operaciones pequeñas, probablemente ejecutadas por fuerzas irregulares o por soldados americanos sin identificación. O sea: la misma estrategia de Putin durante la Primera Guerra Ruso-Ucraniana de 2014.
es.wikipedia.org/wiki/T%C3%A1ctica_del_salami

3. Los intensos bombardeos sobre Higuerote pueden significar una de dos cosas:
A. O bien los americanos piensan desembarcar allí.
B. O bien los americanos quieren que los venezolanos crean que piensan desembarcar allí: para que envíen todo lo que les quede a defender Higuerote y el ataque real venga por otra parte.

Higuerote es una estupenda cabecera de playa: a menos de 100km de Caracas, rodeada al norte por la costa y, al sur, por un muro de parques nacionales intransitables, abre un corredor directo a la capital y, posteriormente, con una fuerza modesta y mayormente compuesta por reclutas venezolanos, se podría crear un mini-estado de 100km de diámetro, rodeado por fortificaciones naturales.
El resto del país se entregaría a una ANARQUÍA PLANIFICADA, en la que se buscaría que haya tantos grupos armados distintos e irreconciliables entre sí como sea posible, en dónde el límite entre las milicias políticas y los bandoleros sería difuso, si no totalmente ficticio.

Cuando haya más y mejor información, haré un Leyendo las Noticias.
De momento no hay mucho que se pueda decir a ciencia cierta.

Saludos.
Y un fuerte abrazo a todos los hermanos venezolanos.

1 week ago (edited) | [YT] | 363